domingo, 31 de julio de 2011
sábado, 5 de febrero de 2011
ANTE LA LEY - KAFKA
viernes, 4 de febrero de 2011
domingo, 23 de enero de 2011
V.Kandinsky (artista Ruso) creador del "arte abstracto"
La pintura esta dividida por dos líneas negras, gruesas y verticales. Las cuales separan una izquierda de movimiento violento, que se expresa a través de la riqueza de líneas punzantes y enredadas, y una derecha donde todo esta en calma, dominando formas amplias y armónicas de color.
La intención de Kandinsky es que nuestra reacción inicial surja del impacto emocional que nos proporcionan las formas pictóricas y colores. Sin embargo, la aparente abstracción de esta obra es ilusoria. Las líneas divisorias son en realidad dos lanzas en manos de soldados vestidos con gorros rojos que están ante una montaña azul coronado por un castillo. En la parte inferior izquierda, dos barcos se representan y por encima ellos dos cosacos montados se unen en la batalla. En la parte inferior derecha, dos amantes se tienden en el suelo, mientras que por encima dos figuras vestidas observar desde la ladera. Kandinsky ha reducido la representación de las formas para obtener una visión cósmica más enérgica. La Composición IV funciona a múltiples niveles: inicialmente, los colores y las formas ejercen un impacto emocional en el espectador, sin necesidad de considerar la representación. Entonces, la decodificación de los signos de representación involucra al espectador en un nivel intelectual. Entendido esto, ya no se puede ver la Composición IV sin traducir, automáticamente, las imágenes a formas de representación.
Hay una gran diversidad de formas y significados en la pintura; sin embargo, ésta es, en cuanto objeto, una superficie plana cubierta de líneas, puntos y colores dispues- tos según un orden determinado. A ese orden interno, que en combinación con la imagen plasmada marca el propósito y el significado de la obra, se le llama compo- sición.
La composición trabaja en el interior de la obra plástica sin ser evidente al espectador. Hace las veces de una estructura ósea que da forma al cuerpo.
Durante su formación los pintores estudian los fundamentos compositivos y experimentan con diferentes modos de distribuir, dividir y organi- zar las imágenes en el espacio pictórico.
...la educación visual implica el conocimiento de los efectos de líneas, planos, colores y texturas en el espacio; sin embargo, a diferencia de lo que ocurre en la lengua, no existen reglas que determinen lo correcto o incorrecto en pintura, sino un cierto grado de comprensión de los efectos de la compo- sición en el espectador: la manera en que son distribuidos estos elementos influye en la percepción de la obra. Dicho de otra manera, el lenguaje visual está íntima- mente relacionado con nuestra percepción y la relación de nuestro ser con el entorno. En seguida comenzaremos la revisión de los principales elementos de la composición en el plano.
(continuará)
domingo, 16 de enero de 2011
Dra. Dora Davison: ¿Y VOS, CÓMO TE COMUNICAS?
lunes, 10 de enero de 2011
Pasos de siete sin rumbo ni suelas
siquiera apoyaban en las atérmicas baldosas.
Pequeñas manos y baranda Tíber
se demoraban sin tocar.
Ojos en blindaje con el horizonte mojado
esperaban ver un ángel.
Lo sincero gravitaba por la boca y el gesto
Y envuelta en el amor de los elegidos
desnudaba vida
desvestía los harapos de la moda
flotaba serenidad
y agradecía.
S.Zaffirio
lunes, 3 de enero de 2011
domingo, 2 de enero de 2011
PARRHESÍA O CINISMO
La parrhesía, etimológicamente, es la actividad consistente en decirlo todo: pan rhema. El parrhesiastés es el que dice todo. Así, en el discurso “Sobre la embajada fraudulenta”, Demóstenes advierte que es necesario hablar con parrhesía, sin retroceder ante nada, sin ocultar nada.
Pero la palabra parrhesía puede emplearse con dos valores. Con un valor peyorativo –como la encontramos en Aristófanes, y luego de manera muy habitual hasta la literatura cristiana–, la parrhesía consiste en decirlo todo en el sentido de decir cualquier cosa: cualquier cosa que pueda ser útil para la causa que uno defiende o que pueda valer para la pasión o el interés que anima a quien habla. El parresiasta se torna entonces el charlatán impenitente, aquel que no es capaz de ajustar su discurso a un principio de racionalidad o de verdad. En el libro VIII de
En su valor positivo, la palabra parrhesía consiste en decir la verdad sin disimulación ni reserva ni cláusula de estilo ni ornamento retórico que pueda cifrarla o enmascararla. El “decirlo todo” es: decir la verdad sin ocultar ninguno de sus aspectos, sin esconderla con nada. Pero esto no basta para definir la noción de parrhesía en el sentido positivo; hacen falta dos condiciones complementarias. Es preciso no sólo que esa verdad constituya a las claras la opinión personal de quien habla, sino también que éste la diga en cuanto es lo que piensa. El parresiasta da su opinión, dice lo que piensa, él mismo signa la verdad que enuncia, se liga a esa verdad y, por consiguiente, se obliga a ella y por ella.
Pero esto no es suficiente. Después de todo, un profesor, un gramático, un geómetra pueden decir, con respecto a la gramática o la geometría, una verdad en la cual creen y, sin embargo, no se dirá que eso es parrhesía. Para que haya parrhesía es menester que el sujeto, al decir una verdad que marca como su opinión, su pensamiento, su creencia, corra cierto riesgo, un riesgo que concierne a la relación que él mantiene con el destinatario de sus palabras; es menester que, al decir la verdad, afrontemos el riesgo de ofender al otro, encolerizarlo y suscitar conductas que pueden llegar a la más extrema de las violencias. En la “Primera filípica”, Demóstenes agrega: “Sé que al valerme de esta franqueza ignoro lo que se deducirá para mí de las cosas que acabo de decir”.
La parrhesía implica cierto coraje, cuya forma mínima consiste en el hecho de que el parresiasta corre el riesgo de poner fin a la relación con el otro que, justamente, hizo posible su discurso. El parresiasta siempre corre el riesgo de socavar la relación que es condición de posibilidad de su discurso. Lo vemos con claridad en la parrhesía como guía de conciencia, que sólo puede existir si hay amistad y donde el uso de la verdad amenaza poner en tela de juicio y romper la relación amistosa.
Ese coraje adopta una forma máxima cuando quien habla se ve en la necesidad de arriesgar su propia vida. Platón, cuando va a ver a Dionisio el Viejo, le dice una serie de verdades que ofenden a tal punto al tirano que éste concibe el proyecto –no lo llevará a la práctica– de matar al filósofo. Pero Platón lo sabía y había aceptado el riesgo. La parrhesía no sólo arriesga la relación entre quien habla y la persona a la que se dirige la verdad, sino que, en última instancia, hace peligrar la existencia misma del que habla, al menos si su interlocutor tiene algún poder sobre él y no puede tolerar la verdad que se le dice.
La parrhesía es el coraje de la verdad en quien habla y asume el riesgo, pero es también el coraje del interlocutor que acepta recibir como cierta la verdad ofensiva.
La práctica de la parrhesía se opone al arte de la retórica. La retórica, tal como se la definía y practicaba en
A diferencia del rétor, el parresiasta no es un profesional. Y la parrhesía es algo distinto a una técnica o un oficio, aun cuando en ella haya aspectos técnicos. La parrhesía es una actitud, una manera de ser que se emparienta con la virtud, es una manera de hacer. Son procedimientos pero es también un rol, un rol útil, precioso, indispensable para la ciudad y los individuos.
* Extractado de El coraje de la verdad (Curso en el Collège de France, 1983-84), de reciente aparición (Ed. Fondo de Cultura Económica).
Fuente:
jueves, 30 de diciembre de 2010
IRREMEDIABLE OCASO
IRREMEDIABLE OCASO
Brillo desmedido
cuánto me provocas.
Ocaso impertinente
Cómo te atreves.
Cómo me duele sostener el imperio de tu luz.
Sombra líquida eres
soy.
Te escurres.
Quiero detenerte.
Me tocabas en lo intocable.
Quédate
o moriré sin nombre.
Impiadosa.
Fugitiva.
Sin adiós.
Casi eterna.
¿Cómo viviré?
¡Cómo!
Silvia Zaffirio
IRREMEDIABLE OCASO
IRREMEDIABLE OCASO
Brillo desmedido
cuánto me provocas.
Ocaso impertinente
Cómo te atreves.
Cómo me duele sostener el imperio de tu luz.
Sombra líquida eres
soy.
Te escurres.
Quiero detenerte.
Me tocabas en lo intocable.
Quédate
o moriré sin nombre.
Impiadosa.
Fugitiva.
Sin adiós.
Casi eterna.
¿Cómo viviré?
¡Cómo!
Silvia Zaffirio
PELIGRO ESCOBAR
HUMEDALES ESCOBARENSES
HUMEDALES ESCOBARENSES
- Sitio histórico-nacional.
- Yacimiento arqueológico (dos cementerios indígenas)
- Yacimiento paleontológico (hallazgo de fósiles marinos de enormes proporciones)
- Regulador térmico (atempera las altas y bajas temperaturas con la combinación de evaporación del espejo de agua libre y de la masa vegetal exudante en verano y reteniendo el calor solar en el invierno.
- Oxigenador ambiental (las microalgas las plantas acuáticas, producen muchísimo más oxígeno que un bosque de 7 veces su superficie.
- Purificador acuático (vegetación acuática arraigada flotante, filtra en forma natural los deshechos circulantes.
- Amortiguador de inundaciones (la densidad de las plantas acuáticas arraigadas frena el avance de las inundaciones y retarda el escurrimiento de las mismas, evitando el desmoronamiento de terraplenes y la erosión de lechos)
- Vivero autosustentado (esto se hace posible por la existencia de comunidades vegetales en buen estado y por el aporte permanente de los ríos, aproximadamente 200 especies.
- Albergue zoológico y avipuerto suburbano. Aves emigratorias y peces, reptiles y mamíferos interactúan allí, llegando a una diversidad de aproximadamente 300 especies.
- Área natral eco-educativa, eco-turística (la variedad zoológica y vegetal, junto con la cercanía de establecimientos escolares y la permanente afluencia de turistas, le otorgan las mejores posibilidades para esta jeraarquizante actividad y convertirla en una auténtica reserva de vida.
- Banco genético-medicinal
(Algunas de las propiedades de los HUMEDALES)

